Mocaná

Boceto de una novela enmarcada en el caribe precolombino.

Friday, December 09, 2005

AGÍTESE ANTES DE USAR

Nunca podemos quedarnos, hija.
Nadie puede quedarse donde le gustaría.
Thomas Harris.


Desconsolada frente al espejo miré el reflejo de mis ojos y en ellos mis ojos reflejados me miraban tristes por mi suerte. Por mis rodillas se coló hacía el resto de mi cuerpo el cruel frío del suelo, mi postura de virgen inmaculada parecía burlarse de mi tragedia; fue entonces, ahí arrodillada, cuando tomé la decisión. Afuera, cuatro personas discutían el destino de tres, esperaba no tener que enfrentarlos para conseguir lo que me había propuesto. Salí de la habitación con toda la naturalidad que pude fingir. No estaba dispuesta a dejar que alguien más decidiera por mí. Sólo la mujer que no era mi madre, la mujer que no era nadie, dirigió su mirada hacia mí, los demás ni se inmutaron. Exageré los sonidos de todo cuanto hacía para que se dieran cuenta de que me dirigía a la cocina muy casualmente. En cada paso sentía todo el peso de mi cuerpo, temblaba como una masa gelatinosa a punto de colapsar, como una pirámide de naipes golpeada en su base, como una mujer golpeada en su orgullo.


Oraba para que nadie me detuviera. "Que no haya nadie en la cocina, Dios, haz que la cocina esté vacía" pedía olvidando que Dios no trabaja los sábados. Ha sido así desde el momento de la creación, y tal descanso no sería violado por los ruegos de una estúpida adolescente. Si todos guardáramos reposo los sábados nunca me habría encontrado en esta situación embarazosa y no se habría arruinado mi prometedor futuro, ese destino que me correspondía desde que el espíritu de Dios se movía sobre las aguas, cuando aún no había conocido al estúpido.


Mi hermanito trató de ignorarme y disimular toda la curiosidad de cargaba, pero dejó escapar una mirada furtiva que descubrí. Sacó un pedazo de salchichón de la nevera y se alejó más lento de lo que habría deseado. Me acerqué a la nevera explotando todas mis virtudes histriónicas y me serví un vaso de agua. Mis ojos buscaron con rapidez los cubiertos. Sólo encontraron un cuchillo útil a la mano, descartando aquellos que estaban sucios, como si la higiene fuera fundamental para lo que planeaba. Me aseguré que nadie me viera y luego lo tomé. Contemplé mi reflejo distorsionado por la lámina de acero inoxidable y me enfrenté en serio con mi dilema. De repente, el peso del cuchillo se hizo insostenible y lo dejé sin hacer ruido en su lugar. No. No tenía la fuerza que necesitaba. "Debe haber otra manera" me dije.


Encontré la solución en unos frascos de vidrio. Ágilmente busqué lo más fuerte y tóxico entre aquellos líquidos de uso casero hasta que encontré una botella de Baygón llena hasta la mitad. Sonreí. No por felicidad, sino por lo hilarante de aquella situación, pues si alguien se hubiese dignado a preguntarme cómo me sentía, sin dudar habría respondido que como una cucaracha. Cobró fuerza entonces la idea que tenía y me apresuré a entrar al baño antes de que alguien me sorprendiera con aquella solución entre manos.


Sentada sobre el inodoro observé una vez más mi imagen. Me veía marrón y rechoncha por el color y la forma de la botella que sostenía. Me imaginé gorda y deformada como mi madre, ya adelantada en la menopausia y con cuatro hijos encima, esto me alentó aún más; las mujeres suelen tener una vida patética en este mundo machista, sólo por su belleza o su astucia pueden sobresalir, pero al final son atacadas sin merced por el pasar de los años que despiadadamente transcurren llevándose a cuenta gotas todo lo que les vale. La fugacidad de la belleza es la mayor tragedia de las mujeres. Mis compañeras querían buscar pasarela entrando a facultades de diseño de modas o comunicación social mientras se entrenaban como modelos o actrices, hasta me miraban raro cuando decía que quería estudiar ingeniería genética o química. "Y precisamente gracias a la química pronto no precisaré de nada" pensé en es momento mirando el frasco de Baygón. "Composición: propoxur cero punto cinco por ciento", leí en la etiqueta.


Mi corazón latía aceleradamente y mi respiración era entrecortada, pero aún así pude reflexionar un poco y tuve un minuto de lucidez. Me dije que mi vida no podía verse reducida por cien mililitros de Baygón: "Quizá no sea suficiente", pensé desconfiando de la bondad del producto Bayer. Esperé en el baño el tiempo que me pareció prudente, bajé el tazón y salí escondiendo entre mi ropa el insecticida. Fui a mi cuarto a pensar. De nuevo la mujer que no era mi madre, la mujer que no era nada, fue la única en mirarme. Alcancé a escuchar algo de lo que decían pero me pareció, en ese momento, que no era de mí y de mi tragedia, pues discutían algo del olor de las rosas y de los claveles.


Ya en mi habitación metí mi mano en el escaparate buscando otro envase, éste era de plástico transparente pero finamente diseñado. Fue lo único que se me ocurrió. En su interior: Eau de Toilete con esencia de almendras, un regalo del estúpido. Me pareció cínica esa situación, por culpa de él moría y gracias a él moría. Aún rebajada al grado de cucaracha seguía odiando al estúpido y maldiciendo el día en el que lo conocí. Quería vengarme haciéndolo sentir culpable por arruinar mi vida. "Una sola vez no es peligroso, más fácil es ganarse el Baloto" me dijo el estúpido tratando de convencerme, hasta llegó a afirmar que el riesgo lo hacía más excitante y no sé qué pretendía al decirlo. ¿Cómo pude dejarme llevar? No encontré mi reflejo por más que lo busqué, el plástico sólo dejaba ver su contenido, una solución a base de alcohol. La ironía seguía burlándose de mí, el alcohol me había metido en esto y el alcohol me sacaría.


Me senté en el piso frío apoyando mi espalda contra el espejo evitando hacer cualquier ruido. Pensaba en cuál debería ingerir primero, el veneno o el perfume. "Con el perfume paso el Baygón" decidí, y bebí con rapidez todo lo que pude y al sentir el sabor amargo del propoxur intenté aplacarlo con el perfume, que imaginaba tendría un dulce sabor fatal. Arrugué la cara mientras sentía bajar hacia mi estómago el mortal cóctel que acababa de inventar. Las nauseas no tardaron en aparecer, eran infinitamente más insoportables que aquellas que venía experimentando en los últimos días. Cada segundo era una eternidad desesperante, recordé en alguno de ellos la etiqueta del frasco de vidrio: "Baygón es un producto de una eficacia singular y alta calidad que garantiza un efecto instantáneo". Comencé a retorcerme aguantando las ganas de vomitar, escupí tratando de apartar de mi boca la amarga combinación de propoxur y del Eau de Toilete, esperando ya sin ninguna esperanza la eficacia singular y el efecto instantáneo. Pasé mis brazos alrededor de mi vientre y regañé por primera vez a la criatura que invadía mi espacio desde de mi más profundo interior y que no supo pedir permiso: "Eres el culpable, tú eres el culpable de todo esto" repetí hasta que la catarsis fue inevitable.


El olor del vómito se extendió a toda la habitación y escapó bajo la puerta hacia la sala llamando la atención de los cuatro que improvisaban una boda. Sentí que me desplomaba y que escapaba también con aquel olor nauseabundo rumbo a la eternidad. Huía de toda necesidad, me despedía de la vida y recibía el vacío, corría a través del túnel oscuro hacía el brillo de pureza al final, cada vez lo veía más cerca... me abrazó una sensación de plenitud que emanaba de la luz, me acogía, me llenaba de ella, me esperaba. Sentí una gran satisfacción cuando la alcancé.


Desperté sorprendida en una habitación amplia de paredes blancas y sobre iluminada que no reflejaba más que tristeza y enfermedad. Reventé en llanto desconsolada cuando mi madre me abrazó. No lo había conseguido. Lo que seguía era peor, tener que aceptar mi error y enfrentar a quienes querían pensar por mí, autodeterminarme, tomar mis propias decisiones con firmeza pero sin estar segura de ellas y vivir el resto de la vida sabiendo que quizá me había equivocado. Así es como ahora tomo la decisión de entregarle a ustedes a mi hijo, creyendo que la adopción es la mejor opción que ambos tenemos pero sin la certeza de que en realidad sea así.

Friday, October 28, 2005

EL ACECHO DEL JAGUAR
Queruchua se dirigió así a sus amigos:
-Hoy he comprendido la razón por la que jaguamarí nos ha estado siguiendo. Es un mensaje de muerte, como había sospechado. un mensaje de Huitoto para mí. Una oportunidad para rendirme y hundirme con todos ustedes. Pero no lo haré. La guacamaya trató de hablarme de Bachué, pero jaguamarí se adelantó. Es una protección y una amenaza a la vez. Trata de apartarme, intenta enloquecerme. Por eso marcho a buscar la ayuda de Bachué. ¿Quiénes están dispuesto a acompañarme?
Al día siguiente, Queruchua se alejó de las riberas del San Jorge caminando con ocho personas más y con la promesa de otros que lo alcanzarían más tarde. Y el jaguar los seguía a una distancia prudente, pero dejando sentir su presencia intimidante.

Wednesday, October 12, 2005

LA VERDADERA DEUDA EXTERNA
(Saliendo un poco de la ruta)

Exposicion del Cacique Guaicaipuro Cuauhtemoc ante la reunion de Jefes de Estado de la Comunidad Europea) Con lenguaje simple, que era trasmitido en traduccion simultanea a mas de un centenar de Jefes de Estado y dignatarios de la Comunidad Europea, el Cacique Guaicaipuro Cuauhtemoc logro inquietar a su audiencia cuando dijo:
"Aqui pues yo, Guaicaipuro Cuauhtemoc he venido a encontrar a los que celebran el encuentro. Aqui pues yo, descendiente de los que poblaron la America hace cuarenta mil anos, he venido a encontrar a los que la encontraron hace solo quinientos anos. Aqui pues, nos encontramos todos.
Sabemos lo que somos, y es bastante. Nunca tendremos otra cosa.
El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder descubrir a los que me descubrieron.
El hermano usurero europeo me pide pago de una deuda contraida por Judas, a quien nunca autorice a venderme.
El hermano leguleyo europeo me explica que toda deuda se paga con intereses, aunque sea vendiendo seres humanos y paises enteros sin pedirles consentimiento.
Yo los voy descubriendo. Tambien yo puedo reclamar pagos y tambien puedo reclamar intereses. Consta en el Archivo de Indias, papel sobre papel, recibo sobre recibo y firma sobre firma, que solamente entre los anos 1503 y 1660 llegaron a San Lucas de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de America.
¿Saqueo? ¿No lo creyera yo! Porque seria pensar que los hermanos cristianos faltaron a su Septimo Mandamiento.
¿Expoliacion? ?Guardeme Tanatzin de figurarme que los europeos, como Cain, matan y niegan la sangre de su hermano!
¿Genocidio? Eso seria dar credito a los calumniadores, como Bartolome de las Casas, que califican al encuentro como de destruccion de las Indias, o a ultrosos como Arturo Uslar Pietri, que afirma que el arranque del capitalismo y la actual civilizacion europea se deben a la inundacion de metales preciosos! ?No! Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser considerados como el primero de muchos otros prestamos amigables de America, destinados al desarrollo de Europa. Lo contrario seria presumir la existencia de crimenes de guerra, lo que daria derecho no solo a exigir devolucion inmediata, sino la indemnizacion por danos y perjuicios.
Yo, Guaicaipuro Cuatemoc, prefiero pensar en la menos ofensiva de estas hipotesis. Tan fabulosa exportacion de capitales no fueron mas que el inicio de un plan "Marshalltezuma", para garantizar la reconstruccion de la barbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes, creadores del algebra, el bano cotidiano y otros logros superiores de la civilizacion.
Por eso, al celebrar el Quinto Centenario del Emprestito, podremos preguntarnos: ?han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable o por lo menos productivo de los fondos tan generosamente adelantados por el Fondo Indoamericano Internacional? Deploramos decir que no.
En lo estrategico, lo dilapidaron en las batallas de Lepanto, en armadas invencibles, en terceros reichs y otras formas de exterminio mutuo, sin otro destino que terminar ocupados por las tropas gringas de la OTAN, como en Panama, pero sin canal.
En lo financiero, han sido incapaces, despues de una moratoria de 500 anos, tanto de cancelar el capital y sus intereses, cuanto de independizarse de las rentas liquidas, las materias primas y la energia barata que les exporta y provee todo el Tercer Mundo.
Este deplorable cuadro corrobora la afirmacion de Milton Friedman segun la cual una economia subsidiada jamas puede funcionar y nos obliga a reclamarles, para su propio bien, el pago del capital y los intereses, que tan generosamente hemos demorado todos estos siglos en cobrar.
Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarle a nuestros hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas del 20 y hasta el 30 por ciento de interes, que en ocasiones los hermanos europeos les cobran a los pueblos del Tercer Mundo. Nos limitaremos a exigir la devolucion de los metales preciosos adelantados, mas el modico interes fijo del 10 por ciento, acumulado solo durante los ultimos 300 anos, con 200 anos de gracia.
Sobre esta base, y aplicando la formula europea del interes compuesto, informamos a los descubridores que nos deben, como primer pago de su deuda, una masa de 484.147 billones de kilos de oro y 42 trillones de kilos de plata. Es decir, masas que hoy equivalen a 212.345 millones de veces la produccion mundial de oro por ano, y 3.164 billones de veces la de plata. El total tambien corresponde al 70% de toda la corteza terrestre, o al 0,7% de todo el planeta.
Muy pesadas son esas moles de oro y plata. ?Cuanto pesarian, calculadas en sangre? Aducir que Europa, en medio milenio, no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar ese modico interes, seria tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo. Tales cuestiones metafisicas, desde luego, no nos inquietan a los indoamericanos. Pero si exigimos la firma de una Carta de Intencion que discipline a los pueblos deudores del Viejo Continente; y que los obligue a cumplir su compromiso mediante una pronta privatizacion o reconversion de Europa, que les permita entregarnosla entera, como primer pago de la deuda historica...."
Cuando el Cacique Guaicaipuro Cuatemoc dio su conferencia ante la reunion de Jefes de Estado de la Comunidad Europea, no sabia que estaba exponiendo una tesis de Derecho Internacional para determinar LA VERDADERA DEUDA EXTERNA. Ahora solo resta que algun gobierno latinoamericano tenga el valor suficiente para hacer el reclamo ante los Tribunales Internacionales competentes.

Thursday, September 29, 2005

PIEDRA
-El viento invoca miserables desgracias para los hijos de Aluna, impulsa las velas que causarán su destrucción. Por eso debes irte. ¿No le temes a eso? o ¿es que realmente no entiendes?
El niño la miró consternado, le hablaba de muerte y llanto y esclavitud, nada de esto entendía pero le aterraba. Sus ojos se nublaron y derramaron lágrimas incontenibles. Narecua trató de consolarlo. Lo abrazó y prometió llevarlo al río, después del día de la visita del Moham. El niño se calmó sólo un poco. Narecua lo había cuidado como habría hecho con su propio hijo, pero le insistía al pequeño en que ella no era su madre, sin embargo éste solía llamarla con el título de Arijuna que en chibcha significa madre. Narecua no quería encariñarse con el niño, habría querido ser como la piedra, inmutable, imperturbable. Ante todos había sido lo suficientemente reacia a amarlo como para que creyeran que había cumplido su labor, debería entregar al niño de 8 años al Moham para que este decidiera su destino. El niño era de una familia maldita. Nadie sabía porqué, pero su belleza no se parecía nada a los arquetipos de los Mocaná, pensaban que era sólo otro de los trucos de Huitaca; deformar la imagen del niño para engañarlos.
Narecua fingía un trato frío con el pequeño cuando alguien los veía, no quería apegarse a él, su destino no estaba en sus manos y quererlo para sí sería egoista y podría causar la muerte de los Tayrona, quienes les habían tratado con hospitalidad y aceptado como unos de los suyos. Sin embargo, era el hijo del hombre que había amado y la única esperanza que les quedaba. Se estaba poniendo vieja y pronto no podría defender a ningún otro pueblo, ni a este su nuevo hogar. Sólo este niño podría salvarlos. Lloraría esta noche, perdería su sonrisa en cuanto tuviera que llevar al niño al Moham. Quizá después de eso descendiera hacia la llanura, atravezaría el río y lucharía en Cipacua otra vez.
El niño aún llorando pero más tranquilo la abrazó con más fuerza, dejó caer una lágrima que se deslizó por la espalda de su protectora. Narecua sintió que todo el frío de las montañas ingresaba por su espina dorsal y en ese momento lo decidió; no abandonaría a este niño, así todos los pueblos tuvieran que pagar por ello. Huiría con él si era menester. Era imposible ser de piedra como los sabios ancianos. No, lloraba y sufría. Lo amaba, porque veía en él el amor que siempre se le escapó.

Monday, September 05, 2005

ALUNA

...Primero estaba el mar.
Todo estaba oscuro.
No había ni sol, ni luna, ni gente,
ni animales, ni plantas.
Sólo el mar estaba en todas partes.
El mar era la Madre.
Ella era agua y agua por todas partes
y ella era río, laguna, quebrada y mar
y así ella estaba en todas partes.
Ella era Alúna.
Ella era espíritu de lo que iba a venir
y ella era pensamiento y memoria...

Del mito Kogui de La Creación.


Ella era la esperanza. El sendero de la unión de todos estos pueblos desprotegidos, inocentes de su destino lejano; la única arma valiosa para defender su libertad. Ella vivía sola.
Todo continuaba como me indicó Chibchacum, pero este desgarrador tiempo pasó tan lentamente que mancilló su paciencia, veía trasponerse soles y lunas sobre el cielo que fueron entristeciendo su rostro. Ya no era una niña. La observé todos los días al amanecer salir de su bohío y sonreírme. No sabía que estaba aquí pero lo presentía. Jamás pude abandonarla.
No será testigo de las batallas que se lucharán por ella. Su belleza, su herencia muisca y la esperanza que era toda en ella las ameritan. Que sangre de caribs y arawaks y muiscas y tayronas corra por estos valles. Sus hijos gobernarían el mar y la costa y el altiplano y las cordilleras y los llanos y la selva. Subirían a la tierra del cóndor a reclamar lo que era de su madre, nieta del Zaque de Hunza e hija del Zipa de Bacatá. El emblema de la unión y la prosperidad. Salidos del vientre de aquella cuyo nombre no pueden mencionar por temor a las represalias de Huitaca.
¡Maldita seas Huitaca! Por arrebatar a estos hijos del padre Sol de su libertad. Los has condenado a desaparecer, sólo yo pude detenerte y no lo hice; ahora por tu amor egoísta todos sufrirán y ni el propio Bachué, la madre del mundo, podrá impedirlo, porque yo, condenado a ser este bosque hasta la eternidad por piedad hacia ella, no alcanzaré a advertirle a los otros y ni mi llanto servirá para reponerlo, para reparar mi fatal error.
Ella lo quería conocer y yo le enseñé a hacerlo. Todas las noches lo veía y se conmovía por su tristeza y ésta la entristecía, y reía por su alegría y esto la hacía feliz. Llegó a amarlo sin conocerlo y por eso me agradecía con su sonrisa todas las mañanas al salir de su bohío sin saber que yo estaba ahí pero sintiéndolo.
Él tampoco supo ser paciente. ¿Dónde estaba tu guía? Ahora él y sus hermanos han de pagarlo; sus hijos, de él pero no de ella, han de sufrir. Sólo cuando uno de ellos llore por ella podrán recuperar lo que era suyo. Su legado, ese que les arrebató Huitaca. Y que Sué y Chía sean misericordiosos con ellos, porque serán llamados asesinos, cobardes, incestuosos, lascivos, ladrones, traidores, y sus glorias no se recordarán. Aunque maldigan y lancen improperios, de nada servirá, porque ha muerto su esperanza.
¡Ay de aquel que debió aguardarla y de todos los suyos! Su ignorancia los hará los seres más desdichados. El mar los reclamará hasta que se entreguen a él; beberá sus lágrimas y su sangre y se regocijará en esto. Y reconocerán su vos aunque no quieran escucharla. Y no podrán esconderse, porque ella está en todas partes.
No debiste hacer aquello. Tu castigo será peor que el de Huitaca. Llora hijo mío, porque has hecho que la hija del Sol y la Luna se quitase la vida. No saldrá ya más nunca de su bohío hasta que vea el llanto de tus hijos.

Monday, August 22, 2005

AQUEL LUGAR


"Por amor a este lugar,
besaría el encuentro entre el rio y el mar"
León Bruno


"Primero estaba el mar. Todo estaba oscuro: no había sol, ni luna, ni gente, ni animales, ni plantas. Sólo el mar estaba en todas partes. El mar era la madre"

(Mito Kogui)

Los días pasan sobre esta tierra dejando el rastro de la erosión sobre vuestras sienes. Yo lo muevo todo, yo soy aquí la vida; las tibias brisas acarician vuestras mejillas despojándoos de cualquier memoria que guardeis en medio de este "calor motivante".

Pueblos sin historia, pueblos conquistados, pueblos arrasados. Condenados por su amor a mí, la mar, madre de todas estas costas. Hijos desprotegidos vivirán en mí recuerdo mientras espero la hora de redimiros. Lo lamento. Os he escuchado llorar y no los atendí. Vuestro linaje de reyes se ha perdido en la sangre corrupta y vil del hombre blanco, ellos han de lamentarlo.

Golpearé con furia esta tierra, este paraiso destruido, y para goce de aquellos que murieron por defenderme triunfaré.